jueves, 17 de febrero de 2011

Enseñanza de la Lengua en el Contexto de la Educación Primaria

Durante años, la enseñanza de la lengua ha sido el punto central de la actividad del docente en las aulas venezolanas. Sin embargo, su dominio no deja de considerarse difícil para un gran número de personas. Y no es raro ni poco frecuente observar como los estudiantes que egresan de la Educación Primaria presentan tan poca competencia linguïstica.

Esta realidad conduce a la necesidad de analizar las causas que pueden originar tal situación. Para muchos el problema está centrado en la forma como tradicionalmente se ha enseñado la lengua puesto que la misma se ha basado en la adquisición de reglas gramaticales favorecidas a través de prácticas rutinarias en el salón de clases como son la copia, el dictado, las planas y las tareas. De igual forma, se considera que una de las debilidades de la enseñanza de la lengua está dada en que ésta se centraliza en el estudio de la oración, considerada como una unidad linguística superior.
Es este panorama el que orienta la necesidad de plantear cambios para mejorar la enseñanza de nuestro idioma. Desde la última década del siglo XX con una reforma del Diseño Curricular venezolano se asume la lengua como un área de conocimiento y a la vez como eje transversal que debe estar presente en las demás áreas que contempla el Plan de Estudio de la Educación Primaria.

Cabe destacar que esta nueva percepción de la enseñanza de tan importante área obedece a las exigencias de un mundo cada vez más globalizado que aspira y requiere que la escuela forme ciudadanos con verdadera competencia comunicativa que a su vez le permita desenvolverse con facilidad en los diferentes escenarios de la vida diaria. Esta nueva concepción de la enseñanza se fundamenta en un enfoque funcional comunicativo centrado en importantes teorías como son el Desarrollo Evolutivo y el Aprendizaje Significativo.
En consecuencia, bajo la luz de este enfoque se empieza a reconocer que el niño como hablante tiene una potencialidad comunicativa que lo hace capaz de pensar, procesar conocimientos y participar activamente en su propio proceso de aprendizaje. Además, al considerar la complejidad de los procesos de escritura y escritura se ve como necesario que el alumno tenga la oportunidad de manejar diversos tipos de texto como; cuentos, poesías, noticias, biografías, artículos de prensa, caricaturas, recetas y manuales entre otros.

En este contexto, el docente deja de verse como un transmisor de contenidos y se asume como un colaborador del desarrollo de potencialidades de quien aprende a partir de una orientación humanística. La enseñanza de la lengua supone entonces la necesidad de crear un clima favorable en el aula que permita el desarrollo exitoso de estos procesos. De allí que cada docente debe estar dispuesto a hacer del salón de clase un ambiente en el que el estudiante se sienta feliz y donde se fomente a través del aprendizaje cooperativo la solidaridad, la afectividad y el respeto a las ideas ajenas como condiciones indispensables para la formación de ciudadanos con competencia para el intercambio comunicativo.

Zoraima León Azuaje